
La charla sobre el uso responsable de la tecnología en las primeras etapas educativas, organizada por el CFR Coruña a través de su centro asociado de Vimianzo, reunió a familias y docentes en la EEI A Pereiriña para reflexionar sobre cómo acompañar a la infancia en un entorno cada vez más digital. Participé junto con Óscar Manuel Rey Calo en una sesión posible gracias a la implicación de las maestras Ana, Pili y María, que comprenden que la educación comienza mucho antes de la escuela: empieza en casa, en los hábitos cotidianos y en la mirada adulta que guía los primeros pasos.
La formación a las familias se ha convertido en una pieza clave para construir un entorno digital seguro, equilibrado y humano. Durante la sesión hablamos de hábitos digitales saludables, de seguridad en línea, de pensamiento crítico y de privacidad, pero sobre todo hablamos de acompañamiento: de cómo estar presentes, de cómo orientar, de cómo crear un clima donde la tecnología sume y no reste.
Las familias son el primer referente educativo. Su implicación, su escucha y su ejemplo marcan la diferencia. Por eso espacios como este son tan valiosos: permiten compartir dudas reales, construir criterios comunes y reforzar la alianza imprescindible entre escuela y hogar.

La formación a las familias se ha convertido en una pieza clave para construir un entorno digital seguro, equilibrado y humano. Durante la sesión hablamos de hábitos digitales saludables, de seguridad en línea, de pensamiento crítico y de privacidad, pero sobre todo hablamos de acompañamiento: de cómo estar presentes, de cómo orientar, de cómo crear un clima donde la tecnología sume y no reste.
Las familias son el primer referente educativo. Su implicación, su escucha y su ejemplo marcan la diferencia. Por eso espacios como este son tan valiosos: permiten compartir dudas reales, construir criterios comunes y reforzar la alianza imprescindible entre escuela y hogar.
Fue un encuentro lleno de diálogo y participación, en el que abordamos:
- Hábitos tecnológicos saludables y el impacto del uso excesivo de pantallas en el sueño, la atención y el bienestar.
- Seguridad y privacidad: contraseñas seguras, phishing, exposición de datos, permisos de las apps.
- Herramientas institucionales para comunicarse con el profesorado y seguir la vida escolar.
- Uso ético y responsable de la tecnología como parte del proceso educativo.
Quiero agradecer especialmente el compromiso de Ana, Pili y María, que entienden que educar no es solo acompañar al alumnado, sino también a las familias, y que impulsan iniciativas que fortalecen esta red de cuidado compartido.
Nuestro trabajo como docentes demuestra que la educación digital no consiste en prohibir ni en temer, sino en acompañar con criterio, calma y humanidad. Y esto puede —y debe— trabajarse ya desde Infantil, siempre en colaboración con las familias.
Continuaremos esta línea de formación en el CEIP de Brens, nuevamente junto a estas profes, para seguir fortaleciendo esta red de colaboración que tanto necesitan nuestras niñas y niños.
Educar es acompañar. Y acompañar empieza siempre en casa.




