
El pasado 8 de abril, el IES Félix Muriel de Rianxo acogió una nueva jornada formativa que fue mucho más que una introducción tecnológica: fue una invitación a repensar la educación desde la innovación, la motivación y la transmisión de valores. El eje vertebrador fue la inteligencia artificial, no como fin, sino como herramienta al servicio del aprendizaje con propósito.
IA como motor de cambio pedagógico
Durante la sesión, el profesorado exploró cómo la IA puede ayudar a:
- Personalizar el aprendizaje, atendiendo a ritmos, intereses y estilos diversos.
- Fomentar la curiosidad, el pensamiento crítico y la autonomía del alumnado.
- Diseñar actividades más dinámicas, creativas y conectadas con el mundo real.
- Reforzar valores como la responsabilidad digital, la ética y la colaboración.
Más allá de lo técnico, se reflexionó sobre el papel del docente como guía y referente en un entorno donde la tecnología está cada vez más presente. La IA no sustituye, sino que amplifica la capacidad de educar con sentido.
Herramientas con alma educativa
Se presentaron asistentes conversacionales, buscadores inteligentes y generadores de contenido como Copilot, Grok y Perplexity, mostrando cómo pueden integrarse en el aula para:
- Crear debates éticos en Filosofía.
- Generar textos creativos en Lengua.
- Resolver problemas en Matemáticas con explicaciones adaptadas.
- Investigar en Historia con fuentes contrastadas.
Una jornada que inspira
El ambiente fue de colaboración, entusiasmo y apertura al cambio. El profesorado compartió inquietudes, ideas y propuestas para llevar la IA al aula sin perder de vista lo esencial: educar personas con pensamiento propio, sensibilidad y compromiso.
Educar en valores con tecnología
El IES Félix Muriel reafirma su apuesta por una educación que integra la innovación sin renunciar a lo humano. La inteligencia artificial, bien utilizada, puede ser una aliada para motivar, inspirar y formar ciudadanos críticos y creativos.



